martes, 28 de julio de 2015

Receta de Croquetas de Mozzarella con verde

Croquetitas Con Verdes

Ingredientes:

8 rodajas de mozzarella
2 huevos
Pan rallado
Pimienta
Aceite para freír
Vegetales variados como guarnición

Preparación: 

Mezclar los huevos (batir ligeramente), apenas para ligar y salpimentar. Calentar el aceite, para la fritura. Tener el queso ya cortado en rebanadas en la heladera y sacarlo directamente para usar. Pasar cada rodaja por huevo y luego por pan rallado, presionando para que quede empanado. Repetir la operación y luego freír en aceite bien caliente un minuto para evitar que se deshagan. Luego escurrir sobre papel absorbente. Servir tibias, acompañadas de verduras de hojas, brotes y tomates 

miércoles, 22 de julio de 2015

TRAGO AMERICAN CLUB

TRAGO AMERICAN CLUB, FÁCIL Y MUY AGRADABLE



1 MEDIDA DE GIN SECO O DRY GIN
1 MEDIDA DE RON
2 CUCHARADITAS DE JUGO DE LIMÓN
2 CUCHARADITAS DE JUGO DE NARANJA
1 CUCHARADITA DE AZÚCAR

AGITAR TODOS LOS INGREDIENTES EN UNA COCTELERA CON BASTANTE HIELO PICADO. DECORAR CON GAJOS DE UN CITRICO

TRAGOS CON VINO, LEÓN MARINO

LEÓN MARINO


Ingredientes:

1 copa de vino blanco
2 medidas de ron
1 cucharada de azúcar

Preparación: 

Incorporar los ingredientes en la coctelera con 2 cucharadas de hielo picado, decorar con rodajas de limón.

sábado, 13 de junio de 2015

Receta de papas fritas distintas con bacon

Papas fritas con bacon


Receta con secreto

Primero se lavan, pelan y cortan las papas en bastón, para que salgan bien doradas se ponen en la sartén con el aceite frío luego al fuego, mientras tanto cortamos trozos pequeños de tocino, bacon o panceta y los desgrasamos sin quemar en una plancha hasta que queden crocantes. Sacamos las papas doradas, salamos y esparcimos el bacon por encima, mmm......mmm



miércoles, 27 de mayo de 2015

HACER UN LICOR EN CASA

HACER UN LICOR EN CASA


Hacer un licor en casa no deja de ser, en última instancia, elaborar una receta de cocina, y por lo tanto las precauciones que tenemos en cuenta para que un plato nos salga muy bueno, valen también para el licor. Esto es: la elección de los ingredientes de primera calidad. 
Ingredientes 
Agua. Qué simple ¿verdad? No tanto. El agua tiene que ser destilada, o de manantial si reúne suficientes garantías. Si el agua mineral (sin gas, por supuesto) tiene poco contenido en cal también podría servir.
Alcohol. Puede ser un problema, porque la legislación controla la venta de alcohol de alta graduación, que, en cualquier caso es conveniente rebajar con el agua. Cuando se utilice alcohol neutro de 90º hay que rebajarlo añadiéndole agua destilada a partes iguales. Si el alcohol fuera de 60º, se le añade un cuarto de su volumen de agua destilada. En cualquier caso resulta bastante más sencillo utilizar aguardientes de orujo o vodka. ¡Muchísimo ojo en este aspecto! El alcohol que se encuentra en las farmacias suele ser "desnaturalizado", no apto para el consumo humano, y su ingestión podría conllevar consecuencias gravísimas e incluso fatales. En caso de duda NO utilices alcohol, decántate por orujo o vodka.
Azúcar. Como el alcohol y el agua es un elemento muy importante y su elección está relacionada en función del preparado que se vaya a realizar. En cualquier caso, para realizar licores, el azúcar se prepara a modo de jarabe, disolviéndola en agua. 
Los licores transparentes requieren, a ser posible, azúcar de remolacha refinado: blanco, que se disuelve fácilmente en agua y que proporciona al jarabe la transparencia necesaria. Los licores de color oscuro prefieren en su elaboración azúcar moreno de caña, que le da al jarabe una coloración ambarina. Si es necesario lograr una coloración más intensa del licor en su acabado, puede utilizarse el azúcar caramelizado en el jarabe, que se obtiene cuando el azúcar se calienta a una temperatura superior a los ciento sesenta grados.
Hay que señalar que el azúcar, si bien se disuelve sin mayores dificultades en el agua, no sucede lo mismo con el alcohol. Este problema aumenta con la graduación. 
Aromas. Naturalmente ésta es la parte más interesante del asunto, porque la lista es larga y las posibilidades casi infinitas. Podemos clasificar la procedencia de esos aromas en: 
Frutas: lo mejor es utilizar siempre fruta de temporada, lo más natural posible. Además de tener un grado de maduración adecuado y ser fresca, no debería haber pasado por cámaras de refrigeración. Antes de utilizarla para la elaboración del licor, hay que lavarla cuidadosamente y secarla.  
Manzanas, moras, limones, fresas, naranjas, ciruelas o cerezas constituyen, entre otras, los puntos de partida para la elaboración de licores de propiedades muy variadas.  
Raíces y bayas: son imprescindibles para la elaboración de muchos licores. Lo ideal sería recolectarlas personalmente, siempre que los conocimientos de que disponemos no nos coloquen en situación de confundirlas y organizar un buen lío, que ya se sabe que la naturaleza es a veces muy peligrosa...  
El ruibarbo, que tiene propiedades digestivas y estomacales y constituye, convertido en licor amargo, un aperitivo la mar de estimulante.
El espino blanco, que tiene propiedades cardiotónicas, vasodilatadoras, antipiréticas y sedantes. 
El enebro, cuya administración hay que cuidar puesto que aunque tiene magníficas propiedades terapéuticas, con efectos antirreumáticos, balsámicos, depurativos y diuréticos, también es cierto que, principalmente las bayas no son recomendables para las personas que tienen inflamación de riñón o de intestino.
Los arándanos, que son astringentes, antisépticos, diuréticos, antibacterianos y están recomendados para aliviar las molestias en los ojos. Sin embargo también conviene administrarlos con prudencia, especialmente una variedad de color rojo, que posee un cierto grado de toxicidad.
Hierbas y flores: estamos en las mismas. Es estupendo ir a por hierbas al campo , pero también es muy conveniente recoger únicamente aquéllas que conozcamos bien y que podamos identificar inequívocamente. Existe una solución menos romántica, pero sin duda más segura: acudir a una herboristería y proveernos de aquellas hierbas o flores necesarias para preparar los licores. Es cierto que para algunos es mejor contar con flores o hierbas frescas, pero también existen otros que precisan expresamente flores o hierbas secas. Una solución intermedia es cultivar nuestras propias macetas con hierbas. Albahaca, menta, o salvia son lo suficientemente agradecidas en su cultivo como para darnos una alegría y permitirnos elaborar un licor "de cosecha propia".  
La acacia, cuyas flores proporcionan un delicioso sabor al licor.
La genciana, con propiedades digestivas, antipiréticas. 
El romero, el saúco, el laurel, la mejorana... y así hasta casi un infinito de posibilidades que se abren ante la mirada de quien por primera vez se aproxima a este mundo mágico de la licorería casera. 
Elementos necesarios para hacer un licor
Si bien algunos de ellos son imprescindibles y exclusivos para la elaboración de licores, también es cierto, que otros (la inmensa mayoría) forman parte del catálogo de utensilios de los que se dispone en una cocina. 
un recipiente graduado, de cristal o de acero, con escala de dos litros para la preparación de los jarabes 
un vaso graduado con escala de 10 a 100 ml. para medir cantidades pequeñas. 
una balanza o peso de cocina 
recipientes de cristal con cierre hermético para la maceración 
cazo 
embudos 
coladores de distintos diámetros 
filtros y tamices de tela 
espumadera y cucharas de madera 
cuchillos afilados 
licuadora 
exprimidor 
trituradora 
batidora 
etiquetas 
botellas 
La técnica 
Es cierto que cada una de las recetas tiene su propia dinámica, pero en líneas generales la técnica de elaboración de licores podría resumirse así: 
Se dejan macerar en el alcohol las flores, hierbas, cortezas. Cuando la receta lo requiera se añade la fruta o las flores hervidas en un recipiente aparte, enfriadas y filtradas. 
Una vez mezclados la maceración alcohólica y el zumo de fruta, se vuelve a filtrar el compuesto, siempre que el preparado alcohólico no haya sido filtrado aparte. 
Se prepara el jarabe de azúcar, en unos casos en frío y en otros en caliente 
Siempre frío, se mezcla el jarabe con el otro compuesto y se deja reposar durante un periodo de tiempo variable. 
Se filtra. 
Se embotella. Si el licor va a permanecer embotellado durante un periodo de tiempo muy largo es conveniente elegir una botella oscura, y pasarlo, en el momento de consumirlo a una botella clara que permitirá apreciar su color. Los licores caseros, en general, han de ser consumidos en un plazo máximo de un año. 
Etiquetado. Resulta muy conveniente etiquetar las botellas haciendo constar el nombre del licor, la fecha de elaboración y el periodo más adecuado para su degustación. 
Botellas y vasos
Ya que estamos, es conveniente mencionar que en el placer que conlleva la degustación de un licor intervienen tanto el sentido del gusto como el del olfato, pero también la vista, el tacto y hasta el oído. Y para que todos los sentidos disfruten, es importante tener en cuenta algunas cuestiones como qué botellas utilizar y en qué vasos servirlos.
Las botellas más adecuadas para presentar los licores son las de cristal con vientre redondo y cuello largo. También resultan bonitas las cuadradas o de base rectangular. Si las etiquetamos con gracia, y con una caligrafía cuidada, la imagen de nuestros licores será impecable.
A la hora de servir también es imprescindible utilizar los vasos más adecuados : 
para cócteles: grandes vasos cilíndricos de cristal fino 
para rosalis y ratafías: pequeños vasos cónicos, finos y transparentes 
para aperitivos: vasos medianos, lisos y no muy finos 
para aguardientes aromatizados: pequeños vasos cónicos 
para licores de hierbas perfumados: vasos cónicos de tamaño mediano que puedan incluir algo de hielo.

Hacer un licor en casa no deja de ser, en última instancia, elaborar una receta de cocina, y por lo tanto las precauciones que tenemos en cuenta para que un plato nos salga muy bueno, valen también para el licor. Esto es: la elección de los ingredientes de primera calidad. 
Ingredientes 
Agua. Qué simple ¿verdad? No tanto. El agua tiene que ser destilada, o de manantial si reúne suficientes garantías. Si el agua mineral (sin gas, por supuesto) tiene poco contenido en cal también podría servir.
Alcohol. Puede ser un problema, porque la legislación controla la venta de alcohol de alta graduación, que, en cualquier caso es conveniente rebajar con el agua. Cuando se utilice alcohol neutro de 90º hay que rebajarlo añadiéndole agua destilada a partes iguales. Si el alcohol fuera de 60º, se le añade un cuarto de su volumen de agua destilada. En cualquier caso resulta bastante más sencillo utilizar aguardientes de orujo o vodka. ¡Muchísimo ojo en este aspecto! El alcohol que se encuentra en las farmacias suele ser "desnaturalizado", no apto para el consumo humano, y su ingestión podría conllevar consecuencias gravísimas e incluso fatales. En caso de duda NO utilices alcohol, decántate por orujo o vodka.
Azúcar. Como el alcohol y el agua es un elemento muy importante y su elección está relacionada en función del preparado que se vaya a realizar. En cualquier caso, para realizar licores, el azúcar se prepara a modo de jarabe, disolviéndola en agua. 
Los licores transparentes requieren, a ser posible, azúcar de remolacha refinado: blanco, que se disuelve fácilmente en agua y que proporciona al jarabe la transparencia necesaria. Los licores de color oscuro prefieren en su elaboración azúcar moreno de caña, que le da al jarabe una coloración ambarina. Si es necesario lograr una coloración más intensa del licor en su acabado, puede utilizarse el azúcar caramelizado en el jarabe, que se obtiene cuando el azúcar se calienta a una temperatura superior a los ciento sesenta grados.
Hay que señalar que el azúcar, si bien se disuelve sin mayores dificultades en el agua, no sucede lo mismo con el alcohol. Este problema aumenta con la graduación. 
Aromas. Naturalmente ésta es la parte más interesante del asunto, porque la lista es larga y las posibilidades casi infinitas. Podemos clasificar la procedencia de esos aromas en: 
Frutas: lo mejor es utilizar siempre fruta de temporada, lo más natural posible. Además de tener un grado de maduración adecuado y ser fresca, no debería haber pasado por cámaras de refrigeración. Antes de utilizarla para la elaboración del licor, hay que lavarla cuidadosamente y secarla.  
Manzanas, moras, limones, fresas, naranjas, ciruelas o cerezas constituyen, entre otras, los puntos de partida para la elaboración de licores de propiedades muy variadas.  
Raíces y bayas: son imprescindibles para la elaboración de muchos licores. Lo ideal sería recolectarlas personalmente, siempre que los conocimientos de que disponemos no nos coloquen en situación de confundirlas y organizar un buen lío, que ya se sabe que la naturaleza es a veces muy peligrosa...  
El ruibarbo, que tiene propiedades digestivas y estomacales y constituye, convertido en licor amargo, un aperitivo la mar de estimulante.
El espino blanco, que tiene propiedades cardiotónicas, vasodilatadoras, antipiréticas y sedantes. 
El enebro, cuya administración hay que cuidar puesto que aunque tiene magníficas propiedades terapéuticas, con efectos antirreumáticos, balsámicos, depurativos y diuréticos, también es cierto que, principalmente las bayas no son recomendables para las personas que tienen inflamación de riñón o de intestino.
Los arándanos, que son astringentes, antisépticos, diuréticos, antibacterianos y están recomendados para aliviar las molestias en los ojos. Sin embargo también conviene administrarlos con prudencia, especialmente una variedad de color rojo, que posee un cierto grado de toxicidad.
Hierbas y flores: estamos en las mismas. Es estupendo ir a por hierbas al campo , pero también es muy conveniente recoger únicamente aquéllas que conozcamos bien y que podamos identificar inequívocamente. Existe una solución menos romántica, pero sin duda más segura: acudir a una herboristería y proveernos de aquellas hierbas o flores necesarias para preparar los licores. Es cierto que para algunos es mejor contar con flores o hierbas frescas, pero también existen otros que precisan expresamente flores o hierbas secas. Una solución intermedia es cultivar nuestras propias macetas con hierbas. Albahaca, menta, o salvia son lo suficientemente agradecidas en su cultivo como para darnos una alegría y permitirnos elaborar un licor "de cosecha propia".  
La acacia, cuyas flores proporcionan un delicioso sabor al licor.
La genciana, con propiedades digestivas, antipiréticas. 
El romero, el saúco, el laurel, la mejorana... y así hasta casi un infinito de posibilidades que se abren ante la mirada de quien por primera vez se aproxima a este mundo mágico de la licorería casera. 
Elementos necesarios para hacer un licor
Si bien algunos de ellos son imprescindibles y exclusivos para la elaboración de licores, también es cierto, que otros (la inmensa mayoría) forman parte del catálogo de utensilios de los que se dispone en una cocina. 
un recipiente graduado, de cristal o de acero, con escala de dos litros para la preparación de los jarabes 
un vaso graduado con escala de 10 a 100 ml. para medir cantidades pequeñas. 
una balanza o peso de cocina 
recipientes de cristal con cierre hermético para la maceración 
cazo 
embudos 
coladores de distintos diámetros 
filtros y tamices de tela 
espumadera y cucharas de madera 
cuchillos afilados 
licuadora 
exprimidor 
trituradora 
batidora 
etiquetas 
botellas 
La técnica 
Es cierto que cada una de las recetas tiene su propia dinámica, pero en líneas generales la técnica de elaboración de licores podría resumirse así: 
Se dejan macerar en el alcohol las flores, hierbas, cortezas. Cuando la receta lo requiera se añade la fruta o las flores hervidas en un recipiente aparte, enfriadas y filtradas. 
Una vez mezclados la maceración alcohólica y el zumo de fruta, se vuelve a filtrar el compuesto, siempre que el preparado alcohólico no haya sido filtrado aparte. 
Se prepara el jarabe de azúcar, en unos casos en frío y en otros en caliente 
Siempre frío, se mezcla el jarabe con el otro compuesto y se deja reposar durante un periodo de tiempo variable. 
Se filtra. 
Se embotella. Si el licor va a permanecer embotellado durante un periodo de tiempo muy largo es conveniente elegir una botella oscura, y pasarlo, en el momento de consumirlo a una botella clara que permitirá apreciar su color. Los licores caseros, en general, han de ser consumidos en un plazo máximo de un año. 
Etiquetado. Resulta muy conveniente etiquetar las botellas haciendo constar el nombre del licor, la fecha de elaboración y el periodo más adecuado para su degustación. 
Botellas y vasos
Ya que estamos, es conveniente mencionar que en el placer que conlleva la degustación de un licor intervienen tanto el sentido del gusto como el del olfato, pero también la vista, el tacto y hasta el oído. Y para que todos los sentidos disfruten, es importante tener en cuenta algunas cuestiones como qué botellas utilizar y en qué vasos servirlos.
Las botellas más adecuadas para presentar los licores son las de cristal con vientre redondo y cuello largo. También resultan bonitas las cuadradas o de base rectangular. Si las etiquetamos con gracia, y con una caligrafía cuidada, la imagen de nuestros licores será impecable.
A la hora de servir también es imprescindible utilizar los vasos más adecuados : 
para cócteles: grandes vasos cilíndricos de cristal fino 
para rosalis y ratafías: pequeños vasos cónicos, finos y transparentes 
para aperitivos: vasos medianos, lisos y no muy finos 
para aguardientes aromatizados: pequeños vasos cónicos 
para licores de hierbas perfumados: vasos cónicos de tamaño mediano que puedan incluir algo de hielo.
 

viernes, 22 de mayo de 2015

SOPA DE PAPAS PARA ACOMPAÑAR TRENCITAS DE JAMÓN

SOPA DE PAPAS PARA ACOMPAÑAR TRENCITAS DE JAMÓN

En un grupo al que el chef Rodolfo estaba suscripto e intercambiaba recetas con otros bajo la figura convocante de la Hermana Bernarda, se envió esta riquísima receta.

lngredientes

400 gr de papas
1 tomate
1 zanahoria
Apio, a gusto
1/2 cebolla picada        
2 cucharadas de manteca
1 cucharada de harina
11/2 l de caldo
2 cucharadas de crema de leche
1 cucharada de perejil picado


1. Cortar en cubitos pequeños las papas, el tomate, la zanahoria y el apio.
2. Picar finamente la cebolla.
3. Derretir las dos cucharadas de manteca en una olla y dorar allí las verduras picadas.
4. Agregar una cucharada de harina, mezclando bien para que se integre.
5, Incorporar a esta preparación el caldo caliente y, cuando rompa el hervor, dejar en el fuego hasta que todos los vegetales estén tiernos y bien cocidos.
6. Retirar del fuego y agregar las dos cucharadas de crema de leche.
7. AI final de la cocción, espolvorear con perejil fresco picado.


A esta sopa, puede agregarle 1 O0 gramos de panceta ahumada magra y cortada en fina juliana. Acompáñela con deliciosas trencitas de jamón y una copa de un buen vino blanco seco.

Para acompañar:

Trencitas de jamón

Ingredientes

300 gr de harina
100 gr de manteca
2 cucharaditas de polvo para hornear
1 cucharadita de sal
80 gr de jamón
1 huevo
Leche en cantidad necesaria
Queso rallado a gusto
Huevo para pintar

Preparación

Armar una masa fregada con la harina, la manteca, el polvo para hornear y la sal. Incorporarle el jamón finamente picado y mezclar bien. Añadir un huevo y tanta leche como haga falta hasta Iograr una masa regular. Formar trencitas, Acomodarlas sobre una placa enmantecada, pintar con huevo batido y espolvorear con queso rallado, Cocinar en horno caliente de 12 a 15 minutos.

Le doy un consejo
Al cocinar las verduras, el recipiente debe estar tapado. De esta forma evitará la pérdida de sabores y aromas




miércoles, 20 de mayo de 2015

Gratín de papas alemán

Gratín de papas alemán


La hermana Bernarda recomendaba ese riquísimo plato alemán

Ingredientes

1kg de papas
2 manzanas
200 gr de queso fontina
3 tomates pelados
250 cc de crema de leche
Queso rallado
Panceta ahumada
Paprika dulce


1. En una fuente para homo enmantecada, disponer en forma escalonada las papas cortadas en tajadas de 1 cm (previamente hervidas), y las manzanas, el queso fontina y los tomates, todo cortado en tajadas finas.
2. Condimentar con sal y pimienta.
3. Cubrir con una capa de panceta ahumada.
4. Rociar con la crema de leche y páprika.
5. Espolvorear con queso rallado y cocinar en homo moderado de 25 a 30 minutos.

Para realzar los sabores de este gratín alemán, le recomiendo esta riquísima ensalada de zanahorias y manzana.



Ingredientes

400 gr de zanahoria
1 manzana
4 cucharadas de crema de leche
2 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de vinagre o lim6n
1/2 cucharadita de mostaza
Sal y pimienta

Preparación

Rallar la zanahoria y cortar la manzana en fina juliana.
Preparar una salsa mezclando la crema de leche con
la mayonesa y la mostaza. Condimentar la salsa con vinagre, sal y pimienta.
Añadir la salsa a la ensalada y servir.

Le doy un consejo
Si prefiere otra opción de ensalada, puede preparar una de repollo, escarola, rabanitos y morrón finamente cortados y condimentados a gusto.


http://lacocinadeile.tripod.com